Trazabilidad

Cuentos argentinos sobre Lio Messi

Presentación

Este legajo se activa el mismo día en que Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina, veinte años después de su debut, tras la final perdida del Mundial 2026 y la muerte reciente de su padre. Messi es, además de el mejor futbolista de todos los tiempos, uno de los fenómenos más narrados pero menos explicados de la cultura argentina contemporánea. Todo el mundo habla de él todo el tiempo aunque casi nadie logra decir con precisión de qué manera juega.

Los cuentos de este legajo son tres intentos, separados por casi veinte años, de encontrarle una forma literaria a algo que se resiste a ser explicado del todo.

Messi es un perro

Hernán Casciari · Messi es un perro y otros cuentos · 2016

Casciari mira una y otra vez un video de jugadas de Messi y llega a la conclusión de que no es un genio del fútbol, es un perro, o un hombre-perro, el primer perro que juega al fútbol. La comparación, a través de humor, apunta a la incapacidad del lenguaje futbolístico convencional (crack, genio, fenómeno) para nombrar lo que hace Messi con la pelota, que es algo animal.

La valija de Lionel

Hernán Casciari · Revista Orsai nro 8 · 2022

El cuento conecta la propia experiencia de Casciari como emigrado argentino en Barcelona a comienzos de los 2000 con la llegada, en esa misma ciudad y por el mismo motivo que todos (buscar una vida mejor), de un PIBE rosarino de trece años. Messi deja de ser el genio inexplicable de “Messi es un perro” para volverse símbolo involuntario de una generación entera de argentinos que se fue del país.

Usted no me lo va a creer

Roberto Fontanarrosa · Usted no me lo va a creer y otros cuentos · 2003

Un ojeador de fútbol en Rosario, cuenta que vio a un pibe al que la pelota lO seguía sola, sin que él hiciera nada, “como un perro”. El cuento no nombra a nadie real, es ficción pura, escrita años antes de que Messi fuera conocido en la Argentina. Fontanarrosa describe una anomalía física, la pelota atraída por el cuerpo del pibe como si fueran una sola cosa. Esa anomalía es, casi textualmente, la que después periodistas y escritores reconocerÁn en Messi sin buscarlo. Fontanarrosa llegó primero.

Nota de trazabilidad

Dos de estos tres cuentos, escritos por autores distintos y sin relación aparente entre sí, recurren exactamente a la misma imagen para nombrar a Messi: el perro. Fontanarrosa, en 2003, sin haberlo visto jugar nunca, escribe que la pelota persigue al pibe "como un perro". Casciari, nueve años después, mirando videos reales de un Messi ya consagrado en el Barcelona, llega de manera independiente a la misma comparación y la convierte en título. No hay forma de confirmar si Casciari conocía puntualmente esa línea de Fontanarrosa al escribir la suya. Pero sea eco consciente o convergencia independiente, la coincidencia es elocuente: para nombrar a Messi, la lengua argentina necesita sacarlo de la categoría de lo humano.

Este legajo queda abierto.
Si conocés otro cuento argentino que mencione, directa o indirectamente a Lio Messi, sumalo en los comentarios: se incorporará al archivo con su cita correspondiente.